domingo, 9 de agosto de 2009

ARTICULO APOYO A LAS MADRES SOR M LUDOVICA


http://www.coopninosludovica.org.ar/paginas/revistasept06/revista05.htm



La clave para mejorar la práctica de la lactancia materna es dar apoyo continuo día a día a las madres lactantes en sus casas y en su comunidad”. De: Saadeh RJ, editor
(1993). Breastfeeding: the technical basis
and recommendations for action. Ginebra: OMS 62-74
Es la Lactancia Materna estándar de oro, patrón de crecimiento de nuestros hijos a nivel mundial, independientemente de la raza, creencias, color de piel o de costumbre; el amamantar no es una moda, es simplemente nuestra raíz, es la forma en que nuestra humanidad sobrevivió miles de años hasta que decidimos anularla en busca de un postmodernismo, y eso nos costó vidas gracias al complot
perfecto, armado por la industria y la ciencia, que invadió los hogares equivocados y minó las fortalezas de nuestras madres por una causa comercial y supuestamente “científica”.
Todos sabemos que es lo mejor, que está al alcance de todas las mujeres, pero pocas amamantan cuando las invade la inseguridad que angustia si se considera que es mejor lo comprado, lo artificial. Pero hoy existen derechos de obtener la mejor alimentación y mundialmente se ha reconocido que la Lactancia Materna es el patrón de crecimiento de nuestros hijos. “Toda una vida pensando en que mis hijos eran flaquitos porque tomaban teta, y ahora comprobaron que eran normales, me siento revindicada”, dijo una mamá al conocer
que la OMS difundía el peso y talla de los niños amamantados a nivel mundial.
Es importante conocer, pero más importante, es entender en forma sencilla las cualidades de la leche materna.

Desde que nacemos tenemos pocas defensas y la naturaleza previno que la leche de madre sea la que desde su inicio con el calostro, ese líquido amarillo dorado, proporcione los anticuerpos adecuados para proteger a nuestra cría, es así que tapiza toda nuestra vía aérea y nuestro aparato digestivo con información que rechaza o mata gérmenes bacterianos,
virales o parasitarios.
Sí, por eso es importante amamantar exclusivamente (sólo pecho) hasta el sexto mes de vida, sin agregar otros líquidos, jugos ni comidas. Evitar el uso de chupetes y tetinas hasta que la lactancia materna esté instalada y esto a veces nos lleva hasta más de un mes, porque el entorno, la mamá y bebé se están conociendo y adaptando; creando un vínculo
muy especial y fuerte; y porque el bebé está aprendiendo a extraer eficazmente su alimento.
Durante los primeros seis meses de vida nuestro organismo esta ávido de este tipo de información y la introducción de alimentos inadecuados le provocaría daño al sistema
inmune generando alergia, dermatitis, Enf. Celiaca, etc.
Nadie le daría a tomar un líquido con agujas diminutas a un bebé, sin embargo el efecto de la leche de vaca provoca lo mismo: “micro hemorragias” que le causan anemias,
por eso el interés de incorporarle hierro. El bebé que amamanta absorbe el hierro que envía la madre con tanta eficacia que no necesita suplementarse hasta los seis meses de vida. “Sí, ya sé todo muy lindo, pero a mí no me alcanza”, dicen las madres angustiadas y eso también se había perdido, el compañerismo, la solidaridad entre mujeres detrás de una competencia por quien tiene el bebé más gordo
y rollizo, sin saber que en el futuro ese adulto tiene más posibilidades de presentar diabetes, obesidad e hipertensión por el solo hecho de destetarlo.
Pero hace mucho que la OMS se ha puesto de acuerdo en que la madre necesita apoyo, y qué mejor que otra madre para lograrlo y transmitirle toda su experiencia. Esto es propio de los mamíferos que paren sus hijos mejor si están acompañadas de hembras de su misma especie. Y ese apoyo debe ser acompañamiento incondicional, respetando las creencias y la decisión de esa mamá, disminuyendo la angustia, la indecisión de la elección de vida.
Ese consejo debe ir acompañado de conocimientos de la técnica de amamantamiento que no se aprendían en los libros.
Entonces los expertos nos invadieron con figuritas de cómo poner al bebé en las mil y una posiciones, perfecto, pero estos cambios de posición serán usados cuando la madre
demanda la atención por la falla de técnica y no cuando el bebé está creciendo bien y sano.

GALAM
Grupo de apoyo a la Lactancia Materna
Pte. Perón.
www.lacmat.org.ar/grupos.htm


Independientemente de la posición en la que amamante (clásica, invertida, etc.) lo más importante es que en un entorno favorable se logre el alineamiento corporal entre madre y bebé (panza con panza) y observar el amamantamiento.
Observaremos entonces que la apertura de su boca sea lo bastante abierta (sin forzarlo) para que introduzca la mayor parte de la areola, la cual se verá cuando esté tomando
mucho más por arriba que por abajo de la boquita del bebé. A su vez, veremos que sus cachetes están redondeados, al contrario de los hoyuelos que se hacen con el bebé acostumbrado al chupete o biberón. Su mentón o barbilla está apoyado en la mamá, y la mamá colabora con el niño a veces estimulándolo con el tacto de su mandíbula al colocar su mano con sus dedos por debajo y el pulgar hacia arriba en forma de “C”. Como lo tenemos panza con panza podemos así observar que deglute y también algunas perciben los movimientos intestinales al estar piel con piel.
Hay bebés que nacen antes de tiempo (son prematuros) y las mamás se creían excluidas de dar de mamar. En éstas el acompañamiento no sólo debe ser del entorno familiar, de
grupos de apoyo sino también del equipo de salud. Es una mamá con desasosiego por el futuro de su hijo, con ansia de verlo y de tocarlo.
Por suerte, observadores de la vida detectaron que los prematuros que tenían contacto con la leche de madre se sanaban rápidamente o no se enfermaban gravemente e inventaron un método que ya estaba en la naturaleza, por eso se llamó mamá canguro que consiste en colocar al prematuro en contacto piel a piel, en forma vertical (con posición de ranita) para disminuir el reflujo natural del alimento, que de inicio será con sonda con la leche extraída por su mamá.
Es impresionante escuchar a estas mamás lo agradecidas que están de poder darle su leche, de poder participar en su rescate vital y que por el hecho de abrazarlo aumentarán
la cantidad de leche producida, se supo también que al disminuir el estrés de la mamá, la salida de la leche era más fácil.
Esto que lo sabían las bisabuelas y se explica porque la hormona que ayuda en el trabajo del parto, acomoda el útero en el posparto (disminuyendo el sangrado), nos vincula con nuestro hijo y eyecta la leche; con el estrés momentáneamente se paraliza, se llama ocitocina o también “Hormona del amor” porque también está presente en la relación sexual haciendo más placentera nuestras vidas.
Y para las mamás que tenían mastitis, debían trabajar o aquellas que adoptaron, o las que se convencieron después de que querían amamantar el método de Relactación fue también visto por la OMS. Y consiste en colocar la leche extraída por la madre en un recipiente que ubicará entre los pechos conectado con una fina sonda hasta el borde mismo del pezón de modo que el bebé tome de la leche mediante la succión de la mamá. Si las madres que adoptan con ese método en quince días logran producir leche, aquellas que querían aumentar su producción con el apoyo adecuado de su entorno en su mayoría lo logran.
Para ello deben extraerse la leche y el requisito fundamental es: “las manos y uñas limpias”. Sí, es a través de ellas que se trasladan los gérmenes patógenos (dañinos) hasta el
bebé y no por la leche como creen algunas madres. La leche refuerza su tarea en generar los anticuerpos de los contactos creados. Y la técnica de extracción que debe ser utilizada es la que a la madre le resulte más: ya sea con sacaleche comprado, casero (armado con la jeringa de 20 ml) o de la forma manual, con masaje y fomentos tibios previos la extracción de la leche se facilita. La forma manual se basa en colocar los dedos pulgar e índice siempre enfrentados al presionar contra el tórax, esto hace que el contenido de la mama se vierta en el recipiente estéril que se ha preparado
para almacenar. Almacenamiento que mantiene sus condiciones útiles durante 8 a 12 hs a temperatura ambiente, 3 días aproximados en la heladera y hasta tres meses en un freezer.
De este modo, las madres logran alimentar a sus hijos con el tan preciado alimento; y la mamá sólo debe comer variado, descansar cuando el bebé duerme y evitar el tabaco, el
alcohol o las drogas, es decir, tener una vida sana.

Dra. Barrios Skrok Patricia
Médico en Pediatría MP 110 223
Médica del Programa Materno Infantil.